OBJETO DIRECTO E INDIRECTO

En este artículo vamos a hablar de las características y usos de los pronombres personales de Objeto Directo e Indirecto sin preposición.

LA FORMA:
Pronombres personales de Objeto Directo (sin preposición)

Singular: ME, TE, LO(LE)/LA
Plural: NOS, OS, LOS(LES)/LAS

Pronombres personales de Objeto Indirecto (sin preposición)

Singular: ME, TE, LE(SE)
Plural: NOS, OS, LES(SE)

USOS DE LOS PRONOMBRES PERSONALES:

A) Pronombres personales (sujeto y complemento sin preposición)

1.- Los pronombres personales masculinos de objeto directo para persona y cosa son lo y los. Sin embargo, está aceptado el uso de le y les cuando se trata de personas masculinas.

¿Has visto a Fernando? / No sé, hace un rato le vi en su cuarto.

2.- Cuando el objeto directo se nombra antes del verbo, se repite en forma pronominal.

Estas naranjas las he comprado yo.

3.- Los pronombres personales de objeto directo e indirecto van delante del verbo, excepto cuando el verbo va en imperativo afirmativo, infinitivo o gerundio, que van detrás.

¡Cómpramelo! / ¿Puedes comprármelo? / ¿Has hecho los deberes?; No estoy haciéndolos?

4.- Cuando es necesario utilizar los dos pronombres (objeto directo y objeto indirecto) el indirecto siempre va en primer lugar.

¿Te han dado ya los resultados? / No me los darán la próxima semana.

5.- Cuando al pronombre le (objeto indirecto) le sigue un objeto directo de 3ª persona (lo, la, los, las), el primero se convierte en se.

¿Le has puesto el pijama a la niña? / Sí, ya se lo he puesto.

6.- Cuando el objeto indirecto aparece antes del verbo, se repite en forma pronominal.

A mi madre le han pagado el dinero que le debían.

7.- Si el Objeto Indirecto se nombra después del verbo, casi siempre está antes repetido en forma pronominal, aunque no es obligatorio.

¿Le has pagado a Pepe el dinero que le debías?

B) Verbos pronominales:

Hay muchos verbos pronominales que siempre van con los pronombres: me, te, le, nos, os, les

¿No te importa lo que diga la gente?
A nosotros nos molesta la música del piano.

Hoteles con encanto