EXPRESIONES LABORALES

En este artículo os vamos a enseñar algunas de las expresiones coloquiales que hay en español en el ámbito laboral. La jerga que utilizan los trabajadores y profesionales en distintos campos y en situaciones varias. Estas expresiones no suelen aparecer en los diccionarios comunes.

Ser un trepa
Un trabajador que asciende de categoría en la misma empresa cometiendo actos indignos o impropios entre compañeros con el fin de situarse en puestos favorables. Tiene un significado denigrante y todos los “trepas” son repugnantes a la vista del resto de los trabajador e incluso de los jefes.
Isabel es una auténtica trepa. Acuérdate que empezó haciendo las fotocopias y mira a qué ha llegado. ¡Con un despacho propio!

Quedarle a uno dos telediarios
El “telediario” es la marca comercial de los informativos de Radio Televisión Española. Esta expresión significa que no le queda mucho tiempo a alguien para realizar una acción o que se acerca el final de una situación determinada. Con frecuencia se emplea para expresar la finalización de un contrato, de un trabajo, del tiempo vacacional etc.
Es una pena, pero por muy bueno que sea en el trabajo, a Pedro le quedan dos telediarios en esta empresa. El próximo mes van a hacer recorte de personal.

Ser un pica pleitos
Esta expresión hace referencia a los abogados, jueces y fiscales. Por desgracia para este colectivo, no es muy apreciado por el pueblo. Como en el caso de los médicos, se piensa que los abogados alargan infinitamente los juicios con el fin de sacarle todo el dinero posible a su cliente. Otras expresiones que se pueden utilizar en este sentido pueden ser: leguleyos, papelorios, chupatintas, tiralevitas, el de oficio...
Por culpa del pica pleitos, he perdido mi casa a causa del divorcio con mi mujer.

Vivir como un cura
Por alguna razón, la idea general acerca de los sacerdotes es que viven muy bien, de manera opulenta. No deja de resultar curioso que en un país tan fervientemente católico como España exista ese radical anticlericalismo en todas las manifestaciones populares. Al parecer, para los castellanos una cosa es la religión y otra bien distinta la institución religiosa. En el mundo laboral, esta expresión sugiere que un individuo no trabaja o que su trabajo es muy leve y placentero.
¿Has visto a Juan? Parece que viva como un cura. Casi siempre lo ves en la terraza tomándose unos vinos y nunca lo ves trabajando.

¡Qué poca sangre!
Expresión coloquial, familiar, con la que se lamenta uno de la poca viveza de otro en la realización de una tarea. Con esta locución también se recrimina la poca habilidad o destreza en un trabajo. La sangre representa aquí el impulso de la vitalidad, la energía y la perspicacia.
No te creas que pienso contratar a Francisca. Es una chica con más poca sangre, que los clientes acabarían por marcharse de la tienda sin comprar nada.