GAMONEDA OBTIENE EL PREMIO CERVANTES 2006

La poesía como “sufrimiento plancentero” del asturiano Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) ha merecido el Premio Cervantes 2006. El galardón, el más importante de la literatura en español, se entrega a “un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico”, explica Carmen Calvo, ministra de Cultura.

"La poesía no es exactamente literatura de ficción, sino que es una emanación de naturaleza existencial y expresa el sufrimiento y el gozo", ha explicado el autor. "Silencio, soledad y una hoja en blanco. Es entonces cuando se produce la gran pasión por la escritura y se manifiesta el pensamiento poético. La alegría aparece simultáneamente con el sufrimiento, y eso tiene más importancia que los premios aunque éstos resulten gratos", añadía hace unos meses, tras recibir el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

"La cultura española se siente muy honrada de que el premiado haya sido él", dijo la ministra de Cultura, recordando que el Cervantes se otorga, alternativamente, a un autor iberoamericano y, al año siguiente, a uno español, y que este año, tras el concedido el pasado al mexicano Sergio Pitol, presente hoy en las deliberaciones y en la rueda de prensa posterior, correspondía otorgarlo en Gamoneda nació el 30 de mayo de hace 75 años en la capital asturiana, aunque a los dos años, al morir su padre, un poeta modernista, se trasladó con su madre a León, donde ha vivido desde entonces y donde dirige la Fundación Sierra-Pambley (creada en 1887 por Francisco Giner de los Ríos bajo los preceptos de la Institución Libre de Enseñanza).

De formación autodidacta, empezó a trabajar con 14 años como recadero de un banco. En 1960 publicó sus primeros poemas, escritos muchos años antes, y recibió el primer zarpazo de la censura, que impidió que Blues castellano saliera a la luz. Incluido en la Generación de los 50 pese a sentirse alejado de esa línea poética, Gamoneda destiló una poesía con conciencia moral muy implicada en la resistencia antifranquista.

Muerto el dictador, y tras años de silencio poética y de “frustración ideológica”, recuperó la pluma con libros como Arden las pérdidas o Libro del frío. Gamoneda ha recibido el Nacional de Poesía por Edad (1986).

El País
Agencias