LA ENSEÑANZA DE LENGUAS EXTRANJERAS EN TAMAÑO BOLSILLO

Los podcasts revolucionan la enseñanza de las lenguas extranjeras con cursos digitales casi o totalmente gratuitos.

Marina Díez es madrileña y consultora, mientras Ben Curtis es de Londres, llegó a España hace ocho años y ha hecho labores de traducción. Ninguno de los dos es profesor de idiomas, sin embargo, en mayo de 2005 empezaron a ofrecer clases gratuitas de español en su página web de podcasts: www.notesfromspain.com. "Decidimos enseñar castellano partiendo de bases reales y de las conversaciones de nuestra vida cotidiana.", explica Ben. Notesfromspain cuenta ahora con unos 10.000 usuarios semanales repartidos por el mundo y su única fuente de ingresos procede de la venta de las transcripciones de clases y ejercicios (el precio no supera los cinco euros).

Pero, ¿qué es exactamente un podcast? Un archivo informático de sonido, normalmente, en formato MP3, que se puede descargar de Internet y grabar en el ordenador u otro dispositivo.

"Los podcasts juegan un papel cada vez más importante en la enseñanza de idiomas". Ken Carroll no tiene dudas. Este catedrático de inglés afincado en Shanghai desde mediados de los noventa apostó por estas nuevas escuelas digitales de idiomas y decidió invertir sus más de 20 años de experiencia en enseñar chino mandarín a través de podcasts. "El podcast es un nuevo tipo de medio al que corresponde otro mensaje o método, que se está forjando ahora. Será el futuro de los idiomas", concluye entusiasta.

Los detractores de este sistema de enseñanza recuerdan que para aprender un idioma es necesario practicarlo y conversar con compañeros o nativos, como ha ocurrido siempre en las academias tradicionales. Sin embargo, estas mismas academias, incluso los grandes centros públicos, como el Goethe-Institut, han empezado a aprovechar canales de podcasts con finalidades didácticas.

Además de inglés, chino o español, se puede estudiar japonés, francés, alemán, italiano, árabe, hindi, e incluso lenguas nativas de África y América. Así que, si quiere y tiene un reproductor portátil de MP3, las clases pueden empezar mañana.

El País