AUMENTA EL INTERÉS EN ESPAÑA POR APRENDER RUSO

La Fundación Pushkin, principal institución que lleva enseñando el idioma de Kournikova a más de 5.000 estudiantes españoles, celebra este año su 15 aniversario.

"No hay opciones para estudiar ruso en la escuela secundaria española y sólo en tres universidades, en Madrid, Barcelona y Granada existe el idioma como licenciatura; en otras nueve se ofrece como asignatura; también se puede estudiar en las escuelas oficiales de unas 10 ciudades", señala el director de la Fundación Pushkin, Alexander Chernosvitov. En total, unas 3.000 estudiantes estudian un idioma que hablan en el mundo "más de 200 millones de ciudadanos", según cálculos aproximados de Chernosvitov.

Podría decirse que los niños han sido y siguen siendo el motor para acercarse a este idioma. Muchos de los que se lanzan a este reto lo hacen animados todavía por la nostalgia de un país que recibió a aquellos “niños de la guerra”. Hoy son los padres de los niños adoptados en Rusia los que manifiestan un mayor interés por que sus hijos no pierdan el legado cultural de aquella tierra. A través del idioma también los padres tratan de unir lazos con sus nuevos hijos. "En medio año los niños pueden perder el lenguaje materno", advierte Chernosvitov. De que eso no ocurra se encargan siete profesores "con el material didáctico más moderno que traemos de Rusia".

La Fundación depende de la ayuda española, aunque cuenta con algunos ingresos rusos. Colaboran con ayuntamientos, organizan conciertos, y, a pesar de ello "y de la calidad de los profesores", la economía no es la más boyante. "Algunos problemas técnicos han congelado las becas rusas que antes había", lamenta el director. La Fundación es como un club de intercambio cultural y académico que aspira a funcionar un día como en España el actual Instituto Cervantes.

El País